Tag: mitología china
Dragones chinos
by nicolas on Sep.28, 2009, under Dragones Orientales
Mitos sobre los dragones
Mitos sobre los dragones
Mitos sobre los dragones
Tanto en la mitología china como en la japonesa, el dragón es una de las cuatro criaturas legendarias que guardan las cuatro direcciones cósmicas (Pájaro Rojo-Sur, Dragón-Este, Tortuga-Norte y Tigre, Oeste). Los cuatro, conocidos como los Cuatro Emblemas Celestiales, aparecieron durante el período de las Guerras de enfrentamiento chinas (476 A.C.-221 A.C.) y fueron retratadas frecuentemente en las paredes de las tumbas chinas y coreanas para espantar a los espíritus malignos.
El dragón chino es el Guardián del Este y se identifica con la primavera; su color es el verde/azul, su elemento la madera (a veces el agua), su virtud es el decoro y tiene la energía masculina Yang. Mantiene al país porque controla las lluvias, símbolo del poder del emperador. El Guardián del Sur es el Ave Roja (alias Suzaku, Ho-oo, Fénix), enemiga del dragón. El Fénix es el enemigo histórico de los Naga, es decir, de todas las serpientes y dragones. El Dragón (Este) y el Fénix (Sur) representan la energía Yang, pero suelen ser retratados como enemigos porque el Dragón simboliza el elemento de la madera mientras que el Fénix el fuego. Sin embargo, en las ilustraciones gráficas aparecen como compañeros. El Dragón es la contraparte masculina del Fénix femenino, y juntos simbolizan el conflicto y la dicha, el emperador (dragón) y la emperatriz (Fénix).
Descripción general
El Dragón tiene la cabeza de un camello, los cuernos de un ciervo, los ojos de una libere, las escamas de un pez carpa, las patas de un tigre y las garras de un águila. También tiene bigotes, una joya brillante bajo su mentón y una medida arriba de su cabeza que le permite ascender al cielo cuando quiere. Esta es una descripción general que no se puede aplicar a todos los dragones, ya que algunos de ellos posee cabezas tan extraordinarias que no pueden compararse con ningún otro animal. La respiración del dragón se convierte en una nube que puede ser de fuego o de lluvia. Puede expandir o contraer su cuerpo, y además tiene el poder de transformarse y hacerse invisible. Se creía que el emperador chino Yao era hijo de un dragón, y la gente se refería metafóricamente a muchos gobernadores de ese país como ‘semejantes a los dragones’ en sus rasgos faciales.
Mitos sobre los dragones
by Draco on Jul.04, 2009, under Mitos sobre los dragones
Mitos sobre los dragones
Mitos sobre los dragones
Mitos sobre los dragones
El dragón es un animal mitológico de origen chino, miembro de los Naga (familia de criaturas serpentinas que protegen al Budismo). Las creencias japonesas en los dragones vienen en su mayoría de China. Las imágenes de los dragones se encuentran a lo largo de toda Asia, y la forma pictórica más reconocida actualmente viene de las pinturas hechas con tinta china del período Tang (siglo IX a. de C.).
El enemigo mortal del dragón es el Fénix, así como la criatura conocida como Karura. A diferencia de la mitología occidental, los dragones asiáticos rara vez son seres malévolos. Además de ser poderosos y respetados, los dragones también son justos, benévolos, y traen riqueza y buena fortuna. Pueden asumir la forma que quieran, incluso la humana, y mezclarse con la gente.
Los dragones son una figura muy importante en las creencias folclóricas de Asia. En la India, lugar de nacimiento del Budismo, se incorporaron unas serpientes conocidas como Naga a la mitología budista. Descritos como ‘espíritus acuáticos con formas humanas que usan una corona de serpiente sobre sus cabezas’ o como ‘seres con forma de serpiente que se parecen a nubes’, los Naga están entre las ocho clases de deidades que protegen y adoran a Buda. Incluso antes de que el Buda histórico (Siddharta Gautama) llegara a la iluminación, el rey Naga Mucilinda protegió a Siddharta del viento y la lluvia durante siete días. Este motivo suele parecer en el arte budista de la India representado por imágenes de Buda sentado debajo de Mucilinda.
En China, sin embargo, las creencias en los dragones existieron independientemente del Budismo durante los siglos anteriores a su llegada. Las piezas de Bronce y Jade de las dinastías Shang y Zhou (siglos XVI a XIX a. de C) retrataban criaturas semejantes a los dragones. Hay imágenes pintadas de dragones en las paredes de las tumbas de hasta el siglo II a. de C. por lo menos, que servían para espantar al mal. El Budismo llegó a China entre los siglos I y II D.C. Para el siglo IX D.C., los chinos habían incorporado al dragón en el Budismo a través de la iconografía como protector de los distintos Budas y de su ley. Estas tradiciones fueron adoptadas por los japoneses. Tanto en China como en Japón, el carácter con el que se escribe ‘dragón’ es usado en los nombres de los templos con frecuencia, y estatuas de dragones adornan estos lugares. La mayoría de los templos zen japoneses tienen un dragón pintado en el techo de sus salas de reuniones.

