Historia de los dragones

Historia de los dragones

Historia de los dragones

De entre todas las antiguas criaturas mitológicas, los dragones aparecen en las tradiciones de casi todos los pueblos desde el principio de los tiempos. A causa de esta adopción generalizada, el dragón posee numerosas formas, y las tradiciones locales se crearon alrededor de muchas de ellas, acreditando distintos atributos a estos seres fantásticos.

La historia de los dragones estaban asociados con la mitología de deidades como la Gran Madre, el dios acuático y el dios guerrero del sol. Tenían el poder de ser benéficos y destructivos, y eran criaturas todopoderosas en el universo. Debido a estas cualidades, los dragones asumieron los roles ocupados por Osiris y Set en la mitología egipcia como dragones buenos.

Historia de los Dragones

La forma de los dragones surgió a partir de su poder particular sobre el control de las aguas de la Tierra y dio lugar al surgimiento de muchas características establecidas por distintos pueblos a medida que el mito se desarrollaba. Se creía que vivían en el fondo del mar, donde guardaban un enorme tesoro de perlas. Las nubes de lluvia, los truenos y los relámpagos eran la respiración del dragón, de ahí su caracterización como monstruo que respira fuego.

La importancia del dragón tenía que ver con el control del destino de la humanidad. A medida que el mito se desarrollaba en el mundo occidental, los dragones comenzaron a representar el caos de la materia primigenia cuyo resultado fue el despertar de la conciencia del hombre, que a su vez dio lugar al surgimiento de una lucha de poder y al desafío del poder del dragón. Este tipo de dragón era considerado como el estadío intermedio entre un demonio y el Diablo, y llegó a las creencias cristianas en esa forma. Sin embargo, en el mundo oriental el dragón adoptó un significado muy diferente. Se trataba de una figura benévola, el hijo del cielo, y controlaba los elementos acuáticos del universo.

De los tipos de dragones, el occidental ha sido descrito de distintas formas, pero los dragones individuales tenían formas únicas. Al parecer, fueron creados a partir de fragmentos de varias criaturas, lo cual dio como resultado un ser con pies y alas de águila, extremidades y cabeza de león, escamas de pez, cuernos de antílope, tronco y cola de serpiente.

En algunas partes de África, donde el dragón es considerado un poder maligno, se creía que el monstruo era el resultado de la unión antinatural de un águila y una loba. Los poderes destructivos del dragón venían de su respiración fogosa, que podía devastar países enteros. Los ojos del dragón también tenían este poder, y algunos creían que reflejaba los tesoros que guardaban. Tradiciones posteriores contaban que los avaros asumían la forma de dragones para cuidar sus tesoros constantemente.

Una visión revisada

No se conoce exactamente cuando empezaron a aparecer las historias sobre dragones pero se estima que fue por el 4.000 años A.C.

Lo que si se sabe es que muchas culturas reportaron historias y relatos acerca de estos seres. Algunas teorías creen que en diferentes partes del mundo los seres humanos encontraron fósiles de dinosaurios. Al no poder explicar o entender de donde provenían los gigantes huesos de estos animales, se crearon historias de miedo acerca de monstruos, reptiles alados que botaban fuego.

No obstante, si tomamos en cuenta estas teorías, esto no explica como las personas relacionaron huesos de un animal, con serpientes o cocodrilos. Podrían haberse imaginado que los dragones/dinosaurios eran felinos, aves, elefantes: pero no, muchas culturas describieron a los dragones con naturaleza reptilinia.